Cada operación aguanta cosas distintas. Fabricamos la lámina en el espesor, color y variante que pide tu proceso. La cortamos a tu medida y sale directo de planta, aquí en Monterrey.
Abre tu sector para ver el problema y cómo lo resuelve el plástico corrugado.
Una pieza llega rayada y todos voltean a ver el transporte. Casi siempre el rayón lo dejó el propio empaque: cartón que suelta fibra y talla contra el acabado.
Los separadores dunnage de PP corrugado no sueltan partículas ni tallan la superficie. Si la pieza trae electrónica, la versión ESD baja la carga estática antes de que llegue al componente.
Una caja de cartón aguanta de 1 a 3 viajes antes de perder forma. En un circuito cerrado, eso obliga a volver a comprar empaque cada temporada.
Una caja de PP corrugado da hasta 40 vueltas sin deformarse. Desde el tercer viaje ya se pagó sola, y cada vuelta después de eso es ahorro directo.
El cartón chupa humedad, se reblandece y suelta fibra sobre el producto. En una línea de alimentos eso termina en empaque a la basura cada turno.
El PP corrugado no absorbe agua y aguanta el lavado industrial sin soltar partículas. Charolas y separadores que se lavan, se secan y regresan a la línea el mismo día.
La condensación de la cámara fría acaba con la charola de cartón. Se colapsa mojada y se lleva la estiba completa al piso.
Las charolas y divisores de PP aguantan condensación, cámara fría y lavado una y otra vez sin perder rigidez. El mismo divisor sirve temporada tras temporada.
En proceso regulado, el empaque entra al expediente. Cada partícula que suelta el material es una desviación que alguien tiene que documentar.
El PP corrugado no genera partículas al doblarse ni al cortarse, y cumple el nivel de limpieza para cuarto limpio grado A y B. Para electrónica médica está la versión ESD.
Un separador de catálogo no calza tu pieza. La deja bailar en tránsito y el golpe llega igual, aunque el empaque se vea bien por fuera.
Fabricamos separadores y bandejas a la medida exacta de tu pieza, en el calibre y color de tu proceso. Extrusión directa desde planta, de 2 a 6 mm.
Una descarga estática daña el componente antes de que llegue a línea. El daño no se nota hasta que la pieza falla en campo, ya con el cliente.
La lámina ESD disipa la carga de forma controlada durante todo el tránsito interno. Charolas, separadores y contenedores que cuidan el componente pieza por pieza.
Proteger pisos, cristales y acabados con cartón sale caro dos veces. Se moja, se rompe y acaba en la basura al cerrar cada obra.
La lámina de PP se lava, se apila y se va a la siguiente obra. La versión UV soporta semanas a la intemperie sin perder rigidez.
El sustrato de señalización tiene que ser rígido, ligero e imprimible, y soportar el sol sin decolorarse. El cartón falla en las cuatro cosas.
El corrugado de PP se imprime en serigrafía o digital y sostiene la estructura. Para exterior, la variante UV resiste el sol sin despintarse.
