Una lámina pesa su área por su gramaje: una hoja de 1.22 por 2.44 metros en 4 mm y 600 g/m² pesa alrededor de 1.8 kilos. Multiplica por las hojas del pedido y suma bases y emplaque.
Por qué el calibre no te dice cuánto pesa tu pedido
En compras, la lámina se pide por calibre y por número de hojas. Para el flete, esos dos datos no alcanzan. El peso depende de cuánto polipropileno lleva cada metro cuadrado, y ese dato tiene nombre propio: el gramaje. Si cotizas el transporte solo con el calibre, el error puede ser de más de la mitad del peso real.
El gramaje es el dato que pesa
El gramaje se expresa en gramos por metro cuadrado (g/m²) y equivale al peso de un cuadro de lámina de un metro por lado. El polipropileno tiene una densidad cercana a 0.9 gramos por centímetro cúbico, así que una placa sólida de un milímetro pesaría alrededor de 900 g/m². La lámina corrugada reparte una cantidad parecida de material, o menos, en dos caras delgadas unidas por nervaduras. Por eso una lámina de 4 mm con 600 g/m² pesa menos que esa placa sólida de un milímetro.
Dos láminas de 4 mm con pesos muy distintos
Cada calibre se fabrica dentro de un rango de gramajes. En nuestra tabla de fabricación, la lámina de 4 mm va de 600 a 1,000 g/m². Una hoja de 1.22 por 2.44 metros en 4 mm y 600 g/m² pesa alrededor de 1.8 kilos. La misma hoja con 1,000 g/m² pesa cerca de 3 kilos. Con el mismo calibre y la misma medida, la segunda pesa dos terceras partes más. Una tarima de 275 hojas pasa de unos 490 kilos a unos 820.
El número de hojas cambia el peso más que el número de tarimas
Nuestras combinaciones estándar salen en tarimas con un número fijo de hojas: 500 en 2 mm, 330 en 3 mm, 275 en 4 mm, 200 en 5 mm y 160 en 6 mm. Todas forman una pila de alrededor de un metro, y por eso las tarimas pesan parecido, entre 490 y 620 kilos de lámina. El problema aparece cuando el pedido se cuenta en hojas. Mil hojas de 2 mm caben en dos tarimas; mil hojas de 6 mm ocupan siete. El peso y el espacio en el camión se triplican con el mismo número de hojas, como le pasó al comprador del inicio.
Cómo calcular el peso de tu pedido en cuatro pasos
El cálculo cabe en una hoja de cálculo y sirve para cualquier pedido, sea de hojas estándar o de piezas cortadas a la medida. Necesitas tres datos de tu orden de compra: la medida, el gramaje y la cantidad.
Paso 1: calcula el área de la hoja o de la pieza
Multiplica el largo por el ancho en metros. La hoja estándar de 1.22 por 2.44 metros mide 2.98 metros cuadrados. Si compras piezas cortadas, usa la medida de la pieza. Un separador de 60 por 40 centímetros mide 0.24 metros cuadrados. Si la pieza tiene suajes o ventanas grandes, resta su área para no inflar el peso.
Paso 2: multiplica por el gramaje y convierte a kilos
Multiplica el área por el gramaje y divide entre mil para obtener kilos. Estas son las referencias por hoja estándar de 1.22 por 2.44 metros con nuestras combinaciones de calibre y gramaje:
- 2 mm con 400 g/m²: alrededor de 1.2 kilos por hoja.
- 3 mm con 550 g/m²: alrededor de 1.6 kilos por hoja.
- 4 mm con 600, 650 o 700 g/m²: entre 1.8 y 2.1 kilos por hoja.
- 5 mm con 1,000 g/m²: alrededor de 3 kilos por hoja.
- 6 mm con 1,300 g/m²: alrededor de 3.9 kilos por hoja.
Para el separador de 0.24 metros cuadrados en 4 mm y 650 g/m², el resultado es de 156 gramos por pieza.
Paso 3: multiplica por la cantidad del pedido
Multiplica el peso por hoja o por pieza por la cantidad que vas a recibir. Mil hojas de 6 mm con 1,300 g/m² suman unos 3,870 kilos de lámina. Cuatro mil separadores de 156 gramos suman 624 kilos. Cuando compras piezas cortadas, el peso que viaja es el de las piezas, porque la merma del corte se queda en nuestra planta.
Paso 4: suma bases, emplaque y la tolerancia del gramaje
Al peso de la lámina súmale el de cada base, los esquineros, los flejes y la película que envuelve la tarima. Pide esos pesos en la cotización, porque la base de la lámina debe medir por lo menos lo mismo que la hoja y pesa más que una tarima común. Considera también la tolerancia del gramaje que aparece en la ficha técnica. Para reservar capacidad de la unidad, calcula con el límite superior de esa tolerancia.
Lo que cuesta un peso mal calculado en el flete
Un peso mal estimado se paga en tres lugares: en la unidad que contrataste, en la tarifa de la paquetería y en el equipo que recibe el material en tu andén.
Falso flete y reprogramación
Si la unidad llega y el pedido rebasa su capacidad de peso o de piso, el transportista cobra el viaje aunque no cargue. Después hay que conseguir otra unidad, y la fecha de entrega se mueve. Las tarimas de lámina tampoco conviene encimarlas durante el viaje: el peso de una tarima marca las hojas de arriba de la que va debajo. Cada tarima ocupa su propio lugar en el piso de la caja, y ese espacio también entra en la cotización.
Peso real contra peso volumétrico en paquetería
La paquetería cobra el mayor entre el peso real y el peso volumétrico. El volumétrico se obtiene al multiplicar largo, ancho y alto en centímetros y dividir entre un factor que publica cada empresa; un factor común es 5,000. La lámina es ligera para el espacio que ocupa. Un paquete de 50 piezas de un metro por medio metro, en 4 mm y 600 g/m², pesa 15 kilos y mide 100 por 50 por 20 centímetros. Su peso volumétrico es de 20 kilos, y esos 20 kilos son los que pagas.
La capacidad de tu montacargas, tu rack y tu andén
El peso del pedido también define cómo lo recibes. Una tarima de 6 mm ronda los 620 kilos de lámina más su base, y las mil hojas del inicio se acercan a cuatro toneladas con sus bases. Revisa la capacidad de tu montacargas, la carga permitida por nivel de tu rack y el espacio de piso que necesitas antes de la fecha de entrega.
Cómo comprobar el peso real cuando llega la lámina
El cálculo te sirve para cotizar. La báscula te confirma que recibiste lo que pediste. Con dos pruebas sencillas verificas el gramaje de la lámina y el peso del embarque.
Pesa una hoja completa y divide entre su área
Pesa una hoja estándar en gramos y divide el resultado entre 2.98. El número que obtienes es el gramaje promedio de toda la hoja. Una hoja de 4 mm con 600 g/m² debe pesar alrededor de 1.8 kilos; una de 6 mm con 1,300 g/m², alrededor de 3.9. Si el resultado sale del rango de tolerancia de la ficha técnica, repite con otras hojas de la misma tarima antes de reportarlo.
Pesa una tarima y compárala con la remisión
Si tu andén tiene báscula de piso, pesa una tarima completa y resta el peso de la base y del emplaque. Compara el resultado con el número de hojas por su peso calculado. Una diferencia grande indica un gramaje distinto al de tu orden de compra o un conteo de hojas que no coincide, y las dos cosas conviene aclararlas antes de abrir la tarima para producción.
Antes de cotizar tu próximo flete, convierte tu pedido de hojas a kilos con el gramaje de tu orden de compra. En Cassium te damos el peso por hoja, por tarima y por embarque desde la cotización, para que contrates la unidad correcta desde el primer viaje. Encuentra el calibre, el gramaje y la variante de partida con nuestro Recomendador.




